De niña de la calle a cirujana
Martes, 10 de Julio de 2007 00:00
Y a 16 años es lo suficientemente inteligente como para hacer su sueño realidad, según la entidad de caridad que hace 10 años la rescató de las abarrotadas calles de la ciudad de Jaipur, al norte del país, con una población de unos tres millones de personas.
"Quiero ser cirujana. Hay demasiadas personas y muy pocos doctores aquí," dijo a Reuters la delgada joven durante una visita al centro Ladli donde vive y estudia, ubicado en la creciente metrópolis apodada la Ciudad Rosa, por el color de sus paredes.
"Ese es mi objetivo. En mi sociedad las niñas tienen muy pocas posibilidades de recibir una educación. Aquí yo tengo una chance," agregó, sentada bajo un árbol en el polvoriento patio de la escuela.
Su historia es tan desgarradora como común. Sólo que el final es diferente, tal vez.
Las mujeres, todavía consideradas como una mercancía por muchos incluso en el siglo XXI, son dejadas a un lado en el sistema educativo y con frecuencia marginadas en la jerarquía social.
Según UNICEF, el fondo para la infancia de Naciones Unidas, hay más de dos millones de prostitutas en India de las cuales unas 500.000 son niñas o menores de edad.
Algunos informes sugieren que hasta 200 mujeres y niños al día son forzados a ingresar a la profesión más antigua del mundo, para saldar deudas o simplemente para proporcionar un ingreso a sus familias.
ALCANCE DEL RESCATE
La madre de Chand era una prostituta con 16 hijos viviendo en el barrio rojo de Jaipur y la niña, su apellido ha sido mantenido en reservar para protegerla, ya ejercía el oficio cuando a los seis años se escapó para ganarse la vida a duras penas en las calles.
Los trabajadores de asistencia social de Ladli la encontraron y la llevaron al santuario que el centro tiene para niños abusados, huérfanos e indigentes en la capital del estado de Rajasthan, con una población de 2,8 millones de habitantes.
"Aquí tratamos de devolverles la vida a los niños," dijo la fundadora Abha Goswami, de 50 años. "Les estamos dando amor a nuestro niños. Estamos cuidando de nuestros niños."
Goswami, cuya madre murió cuando ella sólo tenía 18 meses y quien quedó huérfana a los 16 años, fundó el proyecto I-India en 1993, dando ayuda a 500 niños de las calles de Jaipur.
Tres años más tarde fundó el hogar de niños Child Inn y el hogar de niñas Ladli y en el 2000 puso sus dos autobuses, llamados escuela sobre ruedas, a recorrer las calles ofreciendo instrucción básica de lectura y escritura para niños que de otro modo no recibirían educación.
El año pasado unos 3.000 niños pasaron por las manos de Goswami y sus asistentes, ya sea por los autobuses o por los cuatro hogares y el centro vocacional, también llamado Ladli, que ahora es administrado por I-India.
VIDA A LOS NIÑOS
Pero los recursos son escasos. La organización no puede ofrecer ayuda residencial a más de un puñado de niños, de modo que la mayoría cada noche vuelve a sus casas o a las calles.
"Tenemos niños de la calle, fugitivos, huérfanos, hijos de prostitutas, con frecuencia los niños se prostituyen a sí mismos, y niños abandonados por familias divididas," dijo Goswami. "Pero no podemos alimentar a todos en nuestros hogares."
Incluso para Chand, está la amenaza constante de que su pasado la arrastre de nuevo a arruinar su futuro.
"Si viera a mi familia de nuevo me querrían para que me convierta en prostituta nuevamente para ganar dinero," dijo con simpleza.
Es una lucha sin fin con escasa ayuda del gobierno y con el centro profundamente dependiente de su propia recaudación de fondos y auspiciadores extranjeros de proyectos individuales.
Uno de estos proyectos está pensado para que los niños hagan y vendan joyas.
Actualmente, se encuentra respaldados en un 50 por ciento por un auspiciador, pero el objetivo es hacerlo completamente autosuficiente. Y por cada pieza que es vendida, parte del dinero es puesta en una cuenta de banco para cuando las niñas crezcan y dejen la institución.
Los proyectos son un rayo de luz en un país cuya economía está en auge, pero donde aproximadamente 35 millones de sus mil millones de habitantes son huérfanos y donde alrededor de 300 millones de personas viven con menos de 1 dólar al día.
"Nuestros niños están a salvo aquí. Les damos de comer y los instruimos (...) Les damos las herramientas y la esperanza, para que puedan hacer su camino y ganarse la vida en el futuro," dijo Goswami.
"Por sólo unos pocos dólares al día aquí podemos devolverle la vida a un niño," agregó.
http://lta.today.reuters.com/news/newsArticle.aspx?type=topNews&storyID=2007-03-03T153052Z_01_N03180996_RTRIDST_0_INTERNACIONAL-INDIA-EDUCACION-SOL.XML&archived=False